François Bédard, Director del Centro Mundial de Excelencia de los Destinos (CED), destaca el papel central de la concertación en el desarrollo sostenible de los destinos turísticos.

A través de cuatro ejemplos de Quebec, ilustra cómo la colaboración entre los actores locales fomenta la innovación y la transformación territorial.
1. Turismo Región de Mégantic: La MRC du Granit ha construido una gobernanza colaborativa que involucra a veinte municipios, basada en la confianza, la complementariedad y un liderazgo movilizador, con el fin de fortalecer el sentido de pertenencia y crear un destino coherente.
2. Turismo Baie-James: La región ha sido repensada como un conjunto de siete micro-destinos que valorizan las particularidades locales y han dado origen al proyecto VäHumania, donde los residentes se convierten en embajadores de la hospitalidad turística.
3. COTA y Turismo Eeyou Istchee: Trabajando con las nueve comunidades cree de Eeyou Istchee, la concertación ha permitido integrar los planes de desarrollo turístico y de ordenamiento territorial, asegurando un anclaje comunitario fuerte y duradero.
4. Turismo Abitibi-Témiscamingue: Pionera en innovación social, la región ha puesto en marcha un modelo regenerativo enfocado en seis destinos complementarios y en un Polo de Innovación Regenerativa en asociación con el MT Lab, que combina turismo, biodiversidad y bienestar colectivo.
En conclusión, François Bédard recuerda que la concertación es un proceso vivo y continuo, esencial para el desarrollo de un turismo sostenible, inclusivo y regenerativo, al servicio de los territorios y de sus habitantes.
